En muchas operaciones industriales existen procesos que pasan desapercibidos durante años. No porque no sean importantes, sino porque simplemente “funcionan”. Mientras la producción avanza y los indicadores principales se cumplen, áreas como el lavado de prendas operativas suelen quedar en segundo plano.
Sin embargo, cuando un proceso no se mide, no se estandariza y no tiene control técnico, puede convertirse silenciosamente en una fuente constante de ineficiencia.
Esta es una historia real que refleja cómo un área olvidada dentro de una operación avícola internacional terminó convirtiéndose en una oportunidad de mejora, eficiencia y control.
Y es precisamente el tipo de historia que compartimos en Historias que Inspiran, el podcast donde CEK transforma desafíos operativos en soluciones sostenibles y eficientes.
Un sistema de lavandería sin control
En una empresa internacional del sector avícola, el sistema de lavandería de prendas operativas funcionaba bajo un esquema improvisado.
No existía claridad sobre los ciclos de lavado.
La dosificación de químicos se realizaba sin control técnico.
Y, lo más importante, no había indicadores que permitieran medir la eficiencia del proceso.
En términos simples, nadie sabía exactamente cómo estaba funcionando el sistema.
Las consecuencias eran visibles en el día a día. Las prendas muchas veces salían con manchas, el consumo de químicos era irregular y los resultados dependían más de la experiencia del operador que de un proceso estandarizado.
El proveedor anterior se limitaba a entregar producto. No existía acompañamiento técnico, ni capacitación, ni una guía clara que permitiera optimizar el sistema.
La lavandería era simplemente un proceso más dentro de la planta, pero nadie había detenido la operación para analizar si realmente estaba funcionando de la mejor manera.
Una semana para demostrar que era posible mejorar
Después de varias conversaciones con el área de compras del cliente, el equipo de CEK recibió una oportunidad concreta: una semana para probar una solución diferente.
El objetivo no era solamente cambiar productos químicos. El verdadero desafío era entender el proceso completo y encontrar oportunidades de mejora.
El primer paso fue algo fundamental que hasta ese momento nadie había realizado: mapear el ciclo de lavado completo.
Se analizaron los tiempos, las etapas del proceso, las cargas, las temperaturas y las condiciones en las que se estaba realizando cada lavado.
Durante este análisis se identificó que muchas decisiones se tomaban de forma empírica y que no existía una estructura clara que guiara el proceso.
Con esta información, el equipo de CEK instaló sistemas de dosificación específicos para cada equipo de lavado y desarrolló tres formulaciones diferenciadas, diseñadas según el tipo de prenda, su color y el nivel de suciedad.
Este cambio permitió ajustar de manera mucho más precisa el uso de los químicos y garantizar resultados consistentes.
Pero la solución no se quedó únicamente en la formulación.
Ordenar el proceso para que todos puedan ejecutarlo
Uno de los aspectos más importantes de la intervención fue la creación de un procedimiento claro y fácil de seguir para el personal de lavandería.
Se desarrolló un paso a paso del proceso de lavado, se implementó rotulación en las áreas clave y se capacitó al equipo operativo para asegurar que cada ciclo se ejecutara correctamente.
La estandarización permitió eliminar la improvisación y generar un sistema replicable.
Como parte del proceso de validación, el equipo de calidad del cliente realizó pruebas microbiológicas sobre las prendas lavadas.
Los resultados confirmaron que el proceso estaba funcionando correctamente y que los parámetros de higiene se mantenían dentro de los rangos establecidos.
Con el sistema ya implementado, el siguiente paso fue convertir la lavandería en un proceso completamente medible.
De un proceso invisible a un proceso medible
Uno de los mayores cambios que experimentó la operación fue la incorporación de indicadores claros.
A partir de ese momento, el cliente comenzó a recibir reportes mensuales con información detallada sobre el desempeño del sistema.
Entre los datos incluidos se encuentran:
- Libras de ropa lavadas por cada fórmula utilizada
- Consumo de productos químicos
- Número total de ciclos de lavado
- Costo promedio por carga
Estos indicadores permiten entender cómo está funcionando el sistema, detectar oportunidades de mejora y optimizar continuamente el proceso.
Cuando un proceso se mide, deja de depender de suposiciones y comienza a basarse en datos reales.
Y cuando los datos están disponibles, la eficiencia se vuelve una meta alcanzable.
Resultados que transforman la operación
Los cambios comenzaron a reflejarse rápidamente en la operación del cliente.
La planta logró incrementar en un 38 % la cantidad de prendas lavadas, sin aumentar la capacidad instalada ni los recursos disponibles.
Este resultado se alcanzó gracias a ciclos de lavado más eficientes y a un mejor aprovechamiento del tiempo, el agua, la energía y los productos químicos.
Además, el proceso quedó completamente estandarizado, lo que permitió mantener la calidad del lavado de manera constante.
La lavandería dejó de ser un área olvidada dentro de la planta para convertirse en un proceso controlado, optimizado y alineado con los estándares de la operación.
A partir de estos resultados, el cliente decidió consolidar a CEK como su proveedor técnico para este sistema.
Más que productos: soluciones completas
Historias como esta reflejan algo que en CEK consideramos fundamental.
Los procesos industriales no se transforman únicamente con productos. Se transforman con conocimiento, acompañamiento técnico y una visión integral de la operación.
Por eso, cada proyecto comienza entendiendo cómo funciona el proceso, cuáles son sus desafíos y dónde existen oportunidades de mejora.
Nuestro enfoque no es simplemente entregar químicos. Es diseñar soluciones que generen eficiencia, control y sostenibilidad a largo plazo.
Cada carga puede ser una oportunidad de mejora
Las operaciones industriales están llenas de procesos que pueden optimizarse cuando se analizan con una mirada técnica.
El lavado de prendas operativas es solo uno de ellos.
Si tu planta de alimentos, salud o servicios necesita algo más que productos, es momento de conversar.
Con CEK, cada carga se convierte en un proceso más eficiente, más controlado y completamente medible.







